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Reseña de El Diablo Viste a la Moda 2 (2026): ¿Valió la pena esperar 20 años?
El Diablo Viste a la Moda 2 llegó a los cines en octubre de 2026 y generó una enorme expectativa entre quienes consideran la película original de 2006 como un clásico moderno. Veinte años después, Disney y 20th Century Studios decidieron traer de vuelta a Miranda Priestly, Andy Sachs y el universo implacable de la moda de lujo. En esta reseña completa analizamos si la secuela logra estar a la altura de su predecesora o si se queda en un intento nostálgico que no termina de convencer. Si buscas una reseña detallada de El Diablo Viste a la Moda 2, aquí encontrarás todo lo que necesitas saber sobre la trama, el reparto, la producción y el resultado final.
La película original se convirtió en un fenómeno cultural gracias a su mezcla perfecta de comedia ácida, drama laboral y una mirada mordaz pero elegante al mundo de la moda. La secuela llega en un contexto muy diferente: las redes sociales, el fast fashion, la sostenibilidad, los influencers y el cambio generacional han transformado radicalmente la industria. ¿Cómo enfrenta la cinta estos nuevos retos? A continuación te contamos nuestra opinión sin spoilers importantes en las primeras secciones.
Sinopsis de El Diablo Viste a la Moda 2
Han pasado casi dos décadas desde que Andy Sachs (Anne Hathaway) abandonó Runway y a Miranda Priestly (Meryl Streep) en una de las escenas finales más icónicas del cine. Ahora, en 2026, Andy es una periodista y productora consolidada que dirige su propio medio digital especializado en periodismo cultural y estilo de vida con enfoque en sostenibilidad y ética laboral.
El detonante de la historia ocurre cuando el conglomerado que posee Runway enfrenta una grave crisis financiera y de reputación. Las ventas caen, las nuevas generaciones no se identifican con la revista y las críticas por falta de diversidad y prácticas poco sostenibles son constantes. El consejo directivo toma una decisión radical: ofrecerle a Andy la dirección creativa y editorial de Runway con una condición casi imposible: que convenza a Miranda Priestly de volver a la revista como directora editorial en jefe por un periodo de transición de doce meses.
La trama principal gira en torno al reencuentro entre Andy y Miranda, ahora ambas mujeres maduras, poderosas y con visiones del mundo muy distintas. Mientras Andy intenta modernizar Runway sin perder su esencia, Miranda debe enfrentarse a un entorno que ya no la idolatra como antes y que cuestiona constantemente su relevancia. Paralelamente se desarrolla una subtrama sobre el choque generacional dentro de la revista: jóvenes editores que admiran a Andy pero temen a Miranda, y asistentes que ven en la nueva jefa una oportunidad de cambiar las reglas del juego.
Sin revelar detalles importantes del tercer acto, la película explora temas actuales como la cancel culture, el equilibrio entre vida profesional y personal, el legado de las mujeres pioneras en industrias dominadas por hombres, la sostenibilidad en la moda de lujo y el precio del éxito en la era digital. El tono es más reflexivo que la primera entrega, aunque conserva varios momentos de humor mordaz y diálogos brillantes.
Reparto y Personajes
El regreso de Meryl Streep como Miranda Priestly es, sin duda, el mayor atractivo de la secuela. Streep entrega una interpretación más contenida y melancólica que en 2006, mostrando grietas en la armadura de hielo de Miranda sin perder su esencia intimidante y fascinante. Es una de esas actuaciones que justifican por sí solas ver la película.
Anne Hathaway vuelve como Andy Sachs, ahora una mujer de casi 40 años con una carrera exitosa pero también con cicatrices emocionales. Hathaway logra transmitir madurez y seguridad sin perder la calidez y humanidad que hicieron tan querida a su personaje. La química entre Streep y Hathaway sigue siendo magnética, aunque ahora se percibe más como un enfrentamiento entre iguales que como jefe-temida vs. subordinada asustada.
Entre los regresos más aplaudidos está Emily Blunt como Emily Charlton, quien ha escalado hasta convertirse en una ejecutiva importante dentro del grupo editorial. Blunt está divertidísima y ofrece algunos de los momentos más hilarantes de la cinta.
Stanley Tucci regresa como Nigel Kipling, ahora semi-retirado pero convocado para ayudar en la transición. Su personaje tiene menos tiempo en pantalla que en la original, pero cada aparición es oro puro.
- Meryl Streep – Miranda Priestly: Más humana, igual de intimidante, posiblemente su mejor actuación en una secuela.
- Anne Hathaway – Andy Sachs: Madura, segura y con mucho más poder que antes.
- Emily Blunt – Emily Charlton: Roba escenas cada vez que aparece.
- Stanley Tucci – Nigel: El alma sensible y sarcástica del equipo.
- Tracee Ellis Ross – nueva directora de arte: Aporta frescura y perspectiva diversa.
- Jonathan Bailey – joven asistente estrella: Descubre el precio de la ambición en Runway.
- Lupita Nyong’o – periodista rival: Rol breve pero muy poderoso.
Las nuevas incorporaciones funcionan bien en general, aunque algunos personajes secundarios se sienten algo desaprovechados.

Producción y Dirección
La dirección estuvo a cargo de David Frankel, quien ya dirigió la primera película. Frankel mantiene el estilo elegante y sofisticado que caracterizó la original, con una fotografía impecable a cargo de Florian Ballhaus y un diseño de producción que es un deleite visual constante. El vestuario, liderado por Patricia Field nuevamente, es espectacular y refleja tanto el lujo clásico de Runway como las nuevas tendencias de 2026.
El guion, escrito por Aline Brosh McKenna (guionista de la primera cinta) junto a Lauren Lungerich y Mindy Kaling como consultora creativa, intenta equilibrar la nostalgia con comentarios actuales. Hay momentos en que logra esta fusión con brillantez; en otros se siente forzado o demasiado explicativo.
La banda sonora mezcla temas originales de la primera película con canciones actuales de artistas como Dua Lipa, Rosalía, Billie Eilish y una pieza especialmente compuesta por Sufjan Stevens para la escena final. El montaje es más pausado que en 2006, lo que permite respirar a las escenas dramáticas pero a veces resta ritmo a la comedia.
La producción enfrentó varios retrasos por agendas de las actrices principales y por ajustes de guion durante la postproducción. Finalmente, el resultado es una película que luce impecable y que se siente como una continuación legítima, aunque no alcanza la perfección de la original.
Opinión final y valoración
El Diablo Viste a la Moda 2 es una secuela digna que funciona mucho mejor de lo que muchos esperaban. No alcanza la magia casi perfecta de la primera cinta, pero ofrece momentos brillantes, actuaciones sobresalientes y una reflexión interesante sobre cómo ha cambiado y como no ha cambiado el mundo del trabajo y de la moda en las últimas dos décadas.
Lo mejor: Meryl Streep y Anne Hathaway en estado de gracia, el regreso de Emily Blunt, el vestuario espectacular y varios diálogos memorables.
Lo menos logrado: algunos personajes nuevos que no terminan de cuajar, ciertos discursos que se sienten demasiado obvios y un tercer acto que se alarga más de lo necesario.
¿Recomendada? Sí, especialmente para quienes amaron la original y para quienes disfrutan del cine elegante con buen diálogo y grandes actuaciones. No es imprescindible, pero sí será un placer verla en pantalla grande.
Calificación: 7.8 / 10
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