How to Make a Killing

- Ed Harris como el patriarca implacable, con esa intensidad que recuerda a The Truman Show.
- Topher Grace y Zach Woods en roles excéntricos que roban escenas, perfectos para el tono satírico.
- Jessica Henwick y Bill Camp añaden capas de intriga y humor absurdo.
- Raff Law (hijo de Jude) como un pariente rival, prometiendo un debut explosivo.

Dirección y estilo visual: El toque A24 en su máxima expresiónJohn Patton Ford, tras el acierto indie de Emily the Criminal (2022) con Aubrey Plaza, da un salto magistral en su segunda cinta. Su dirección es precisa como un bisturí: equilibra el slapstick con el suspense, recordando a los hermanos Coen en Fargo o Burn After Reading. Ford no solo escribe y dirige; entiende el pulso de la comedia negra moderna, donde cada asesinato es una punchline visual.La fotografía (a cargo de un equipo A24 de élite, pendiente de confirmación) usa paletas frías para las mansiones opulentas y tonos cálidos para los momentos de "justicia poética". Escenas en yates, galas y sótanos claustrofóbicos crean un contraste brutal entre lujo y crudeza. El montaje es dinámico: cortes rápidos en las "podas" y pausas tensas en los planes, manteniendo el público al borde del asiento (o del sofá, si optas por streaming post-estreno).Y el tráiler ya adelanta un diseño de producción impecable: trajes a medida, localizaciones en Nueva Inglaterra que evocan The Menu, y efectos prácticos que priorizan el impacto sobre el CGI. Si te apasiona el cine indie thriller, Ford es el director a seguir.Banda sonora y montaje: Ritmo que mataLa banda sonora, compuesta por un talento emergente (detalles en producción), fusiona jazz noir con beats electrónicos modernos, evocando a Trent Reznor en The Social Network pero con un twist juguetón. Temas recurrentes que suenan como si Charlie Parker se hubiera reunido con Deadmau5: perfectos para subrayar la ironía de un asesinato en una fiesta de black-tie.El montaje es el héroe silencioso. Ford y su editor tejen giros con maestría, plantando pistas desde el minuto uno que recompensan rewatches. Es de esas películas donde el humor surge del timing: un silencio antes de un golpe, una mirada que lo dice todo. En un mundo de blockbusters predecibles, este montaje fresco es oxígeno puro.Temas y crítica social: Comedia que dueleBajo la risa, How to Make a Killing clava un cuchillo en la desigualdad de clases. Becket representa al 99% harto de los 1%, y sus métodos extremos satirizan el "hustle culture" y la herencia como derecho divino. Diálogos como "Siete ricos entre yo y el paraíso... hora de fertilizar el jardín" son oro puro, rabiosos y reales en esta era de billionaires intocables.Ford, influido por su guion blacklisteado, critica sin predicar: ¿es Becket un villano o un vengador? La película invita a debatir, como Parasite o Knives Out. En 2026, con tensiones sociales al rojo vivo, esta sátira llegará en el momento perfecto.¿Tiene puntos débiles?Honestidad ante todo: como comedia negra, depende de tu tolerancia al gore humorístico. Algunos giros podrían sentirse predecibles si has visto la original de 1949, y el ritmo inicial es deliberadamente lento para construir personajes. Pero son quibbles menores; el ensemble y el guion los compensan con creces.Veredicto final: 9/10How to Make a Killing es una delicia A24: hilarante, sangrienta y oportuna, con Powell y Qualley en estado de gracia. Si amas The Menu, Glass Onion o Emily the Criminal, esta será tu próxima obsesión. Marca el calendario para febrero 2026; es el thriller cómico que el año necesitaba.¿Qué esperas de esta poda familiar? ¿Team Becket o los ricos merecen vivir? Comenta abajo y suscríbete para más reseñas de cine 2026.
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