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Washington Black

El 17 de noviembre de 2025 llegó a Hulu y Disney+ Washington Black, la ambiciosa miniserie de nueve episodios basada en la aclamada novela homónima de Esi Edugyan (finalista del Booker Prize 2018). Con Sterling K. Brown al frente y un equipo creativo que incluye a directores como Wanuri Kahiu y una producción ejecutiva de Selena Gomez, la serie prometía ser una de las grandes apuestas del año. ¿Cumple las expectativas? Sí y no. Te cuento todo en esta reseña sin spoilers.

De qué va Washington Black (sin arruinarte nada)

Barbados, 1830. Wash (Ernest Kingsley Jr. de niño, y el brillante Jacob Mundell de adulto) es un niño esclavizado en una plantación de caña de azúcar. Su vida cambia radicalmente cuando Christopher “Titch” Wilde (Shaun Parkes), hermano excéntrico del cruel dueño de la hacienda, lo elige como ayudante para construir un aerostato: un globo gigantesco que promete surcar los cielos. Lo que empieza como una relación maestro-alumno se transforma en una odisea que llevará a Wash desde el Caribe hasta el Ártico, pasando por Londres, Ámsterdam y Nueva Escocia. Persecución, libertad, identidad, trauma y la búsqueda incansable de un lugar en el mundo son los ejes de esta historia.

Lo que enamora: dirección, fotografía y actuaciones

Si hay algo que nadie puede discutirle a Washington Black es su nivel de producción. La serie es visualmente deslumbrante. La fotografía de Ava Berkofsky (Insecure, Euphoria) convierte cada fotograma en una pintura romántica del siglo XIX. Los paisajes de Barbados, los cielos infinitos sobre el océano Atlántico y la crudeza del hielo ártico están capturados con una belleza que quita el aliento.

Ernest Kingsley Jr. y Jacob Mundell hacen un trabajo conmovedor como el joven y adulto Wash. Es imposible no empatizar con su viaje. Sterling K. Brown, aunque aparece menos de lo que uno esperaría por el marketing, está soberbio en un papel mucho más contenido y gris que los que suele interpretar. Shaun Parkes y Tom Ellis completan un elenco secundario de lujo.

El gran problema: ritmo y adaptación

Aquí viene la parte dura. La novela de Esi Edugyan es un texto denso, poético y profundamente introspectivo. La serie, en cambio, decide correr. Nueve episodios suenan a mucho, pero cuando intentas abarcar medio mundo y 20 años de vida en 8 horas, algo tiene que sacrificarse. Y lo que se sacrifica es precisamente la profundidad emocional y psicológica que hizo famosa la novela.

Muchos momentos clave se sienten apresurados. Relaciones que en el libro se construyen durante decenas de páginas, aquí se resuelven en una conversación de tres minutos. El trauma de la esclavitud, que en la novela es asfixiante y constante, aquí aparece en ráfagas potentes, pero luego se diluye rápidamente para dar paso a la siguiente aventura. Es como si la serie tuviera miedo de aburrir al espectador y prefiriera mantenerlo constantemente en movimiento, aunque eso signifique perder alma en el camino.


¿Es fiel al libro?

No del todo, y eso no es necesariamente malo. Hay cambios importantes (algunos personajes se fusionan, otros desaparecen, ciertos eventos se reordenan), pero la mayoría funcionan para el medio audiovisual. El mayor pecado no es la infidelidad, sino la sensación de que se quiso contar demasiado en muy poco tiempo. El final, eso sí, respeta el espíritu del libro y cierra de forma emotiva y poderosa.

Temas que siguen resonando en 2025

A pesar de sus fallos de ritmo, Washington Black logra algo importante: hablar de la esclavitud sin caer en el miserabilismo fácil ni en el trauma porn. Wash no es solo una víctima; es un inventor, un artista, un hombre que reclama su humanidad en un mundo que se la niega. La serie reflexiona sobre la libertad (¿qué significa ser libre cuando tu mente sigue encadenada?), sobre la ciencia como herramienta de opresión y liberación al mismo tiempo, y sobre el coste de sobrevivir.

¿Vale la pena verla?

Sí, absolutamente. Aunque no alcance la perfección que muchos esperábamos, Washington Black es una de las series más hermosas y ambiciosas de 2025. Si te gustan las grandes aventuras épicas con alma (piensa en The Underground Railroad meets Around the World in 80 Days con toques de steampunk), esta es para ti.

Mi nota: 8.2/10
Una serie que brilla cuando se permite respirar y sufre cuando corre demasiado. Imperfecta pero inolvidable.

¿Ya la viste? ¿Qué te pareció el ritmo? ¿Crees que necesitaban más episodios? Déjame tu opinión abajo, que quiero saber si soy el único que se quedó con ganas de más.

Y si aún no la empezaste… corre a Hulu. Merece la pena surcar los cielos con Wash.

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